En el marco de los 50 años de la desaparición de Víctor Díaz López, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, participó en el acto de conmemoración y reconocimiento realizado en dependencias de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). La actividad reunió a familiares, representantes del movimiento sindical y político, además de una delegación de la Dirección Nacional del Partido Comunista integrada por Bárbara Figueroa, Daniel Garrido y Javier Albornoz. Durante su intervención, Carmona destacó la trayectoria de Díaz López como dirigente sindical, subsecretario general del PC y parte de la dirección clandestina del partido durante los primeros años de la dictadura, vinculando su legado con la memoria histórica, la defensa de la democracia y los derechos de las y los trabajadores.

Discurso íntegro de Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista:
Hola, buenos días, querida Victoria. Un abrazo grande a Viviana, a Magdalena y a todos los familiares. Que por lo demás siempre, siempre está presente, no sólo en las actividades de lucha por la memoria.
La memoria es también futuro, sino en las actividades de lucha por los derechos de todo el país y particularmente del pueblo y los trabajadores. Y buenos días a todas y todos que han sido nombrados ya en los vocativos. Quiero decir que hay una delegación significativa de la dirección Nacional del Partido Comunista de Chile en donde está, además de quien habla, presente Bárbara Figueroa, destacadísima dirigente, sindical también.
Pues esa condición no se tendrá nunca. Y veo, digamos, a Daniel Garrido, a Javier Albornoz y a otros compañeros que forman parte de nuestra dirección. Y esto no es casual.
Guillermo Salinas tiene doble militancia, yo lo dejé con los dirigentes sindicales. Tiene una significación muy grande porque se trata de un reconocimiento no de un ente cualquiera, sino de un referente que de suyo, por sola presencia, constituye expresión de ideas de humanidad y de conciencia de clase. Me refiero a la Central Unitaria de Trabajadores.
En tanto, los trabajadores se representan organizadamente, levantan sus propuestas y buscan mil formas para llegar a esas propuestas donde se toman las decisiones de Estado. Eso incluye la Asamblea, incluye el mitin, incluye el periódico, pero también incluye la movilización más abierta. Están contribuyendo y constituyendo y conquistando pedazos de democracia que son irrenunciables.
La democracia no es un momento único, exclusivo y para siempre, y totalizado. Es un proceso de disputa permanente donde todos tienen derecho a reivindicar lo propio y bregar para que el cerco se corra a favor de sus intereses. Y eso es lo que referencia en la sociedad chilena la Central Unitaria de Trabajadores.
El reconocimiento de la CUT a Víctor Díaz López
Entonces es muy importante que sea la CUT la que hace saber este reconocimiento y esta actividad de memoria reivindicando el nombre de Víctor Díaz López, un gran chileno, un gran dirigente y miembro del movimiento sindical, un gran allendista y por cierto, un gran comunista. Se representan en el compañero Víctor Díaz los valores que uno tiene presente cuando se motiva, en el caso nuestro y el mío personal, a abrazar una causa política. Porque se representa en él esa natural dialéctica en la dimensión de sujeto de la clase para la lucha por la transformación y pertenencia a un partido que se declara también partido de clase para esa misma transformación.
Hoy día parece raro, hoy día no es legal. No se puede tener la doble condición a plenitud de ser un activísimo liderazgo en el campo de la política, de la izquierda, ya sean socialistas, comunistas y otros partidos, y a su vez tener misiones destacadísimas en el campo sindical. Si en esa condición lo que hay de clase trabajadora con conciencia conquistada para sí, no existiría.
Porque de nacimiento hubiera habido una contradicción en lo que hizo Luis Emilio Recabarren, el fundador del Partido. También destacado político de la izquierda que funda una idea, después de haber militado en otros Partidos, de partido de los trabajadores y a su vez promotor directo y abierto del movimiento sindical. Y eso es lo que traba, limita y hace que nuestro sistema democrático esté desestimado.
No somos todos iguales y tenemos la misma oportunidad de a plenitud realizarnos para aportar a la democracia si es que hay una condición de un liderazgo sindical que se junta con un liderazgo político. Uno le puede sumar incluso otra ilegalidad hoy día o exclusión. Estas ambas condiciones se contradicen y contradicen la posibilidad de representar a la sociedad, ya no solo a un Partido, electo por un Partido, pero a la sociedad en las instituciones del Estado, como es el Parlamento.
No puede ser parlamentario alguien que está vigente como dirigente sindical. ¿Qué mejor tarjeta de presentación para ir a un espacio que en la esencia es vocación de servicio público, que alguien formado por vocación natural en esa batalla del servicio público que es el campo sindical donde la entrega es compromiso, por tanto voluntariedad para asumirlo y a cambio de eso la realización que hay tras el sacrificio cuando uno siente que las cosas avanzan, pero entrega 24-7. Las huelgas y los trabajadores no esperan que sea sábado o domingo para poder detenerse y entonces el dirigente sindical está atento a ser representante en todo tiempo.

Víctor Díaz y su trayectoria política y sindical
Bueno, creo que el homenaje que estamos rindiendo hoy día, el reconocimiento que yo valoro altamente le hace la Central Unitaria Trabajadores al compañero Víctor Díaz, es a una persona que además de un hijo con hermanos proletarios, proletarios que en su tiempo sufrieron el rigor de la pobreza, luego un esposo, luego un padre de familia, luego un miembro del sindicato, luego un dirigente sindical y así sumando todas esas actividades se coronan con algo que yo quisiera evocar hoy día, que es la condición de representación de un colectivo mayor. A él le tocó esa misión. Esa misión no se asume que no sea el reconocimiento entre pares.
Él fue reconocido entre pares, entre sus compañeras y compañeros del Comité Central para que asumiera el 71 la responsabilidad mayor después del secretario general que en su momento era el compañero Luis Corvalán. Y fue el subsecretario general del Partido Comunista de Chile y por eso que estamos tan emocionados y reconocidos con el acto que hace la CUT. Pero no solo jugó el papel allí, sino lo jugó en la adversidad más brutal, en lo que por brutalidad no conocía el pueblo de Chile.
La conducción clandestina del Partido Comunista
Él encabezaba a plenitud la dirección del Partido Comunista. No se olviden que fue después que cayó el compañero Víctor Díaz que fue permutado por extrañamiento el compañero Luis Corvalán. Corvalán al momento de las caídas de la dirección en mayo seguía siendo prisionero de la dictadura.
Por tanto, ¿quién estaba a cargo del Partido? ¿Quién ideaba el Partido? En Chile, pero desde Chile hacia afuera, era el compañero Víctor Díaz y el equipo de dirección. Destacadísimos cuadros que nunca en la vida pudimos reponer como cualidad, como capacidad. Sí como personas que estábamos dispuestos a entregar un aporte, pero la experiencia que ellos tenían era imposible.
¿Cómo alcanzar la estatura de Martita Ugarte? Una profesora normalista, pero a su vez, unos dicen modista, más en la época costurera, o sea, alguien que buscaba un segundo ingreso que tenía al momento de ser detenida, ella desapareció, 42 años. Por tanto, al momento de ser electa miembro del comité central del Partido tenía 39 años. Desde esa juventud, era la que encabezaba el frente de educación política del partido.
Un frente que hoy día en las organizaciones políticas y sociales no está tan relevado cuando de por medio la lucha por las ideas, es la lucha por el conocimiento, es la lucha por argumentar, es la lucha por convencer, es la lucha por crear conciencia. Y ese era el papel que jugaba nuestra compañera, que tuvo la representación de todos también, incluso el compañero Víctor Díaz, para la tragedia de humanidad que vivimos. Porque en medio de los monstruosos tratamientos que tuvieron para aniquilar a otro ser humano, de esa máquina de la muerte, cuando todo era desmentido, cuando para Sergio Díaz, ante Naciones Unidas, no existían los desaparecidos, Martito Ugarte levantó su mano y dijo, presente, en la denuncia al mundo entero de que dentro de todo el sadismo y las ideas perturbadas de la dictadura, apareció desde el fondo del mar diciendo, hay lanzados al mar.
Compañero Víctor Díaz, todo indica que junto a los otros compañeros de la dirección del año 76, también están ahí. Entonces hay mucha fuerza, no es solo una nomenclatura burocrática que un compañero sea el encargado o el subsecretario. Hay un compromiso, hay una mirada a la vida, hay un desprendimiento.
Esa generosidad se cultiva, no se regala ni se compra. Y se cultiva en la vida diaria cuando hay desafíos que despiertan, como decía el Che, amor por otras personas. Eso era el compañero Víctor Díaz.

Víctor Díaz y la resistencia durante la dictadura
Ya les dije, él era el encargado del Partido, porque el compañero Corvalán no estaba. No solo estaba en el exilio, no, no estaba en el exilio. Y llevó el Ppartido en toda esta primera etapa, la más dura de resistencia.
Cuando primero pensábamos que duraba una semana, porque venía un ejército desde el sur. Y luego que era posible sortear como se hizo con González Videla. Y entonces se escondían los libros, como en ese tiempo, en la historia que yo tengo más de cerca, han adentro de las ollas de la pensión. Y nadie abría las ollas, entonces los libros seguían ahí. No, aquí no había ni una posibilidad, ni de eso, ni de lo otro, porque la dictadura superó el ensayamiento del terrorismo de Estado a todo evento.
Y había que tener un tesón y una convicción para quedarse en Chile. Pues yo quiero decir que el compañero Víctor Díaz no era desconocido. Él fue dirigente nacional de la CUT y dirigente nacional del Partido en términos públicos.
Por tanto, podría haber dicho a alguien, son muy conocidos, pero tenían que hacer la opción. Y la hicieron. La hicieron excluyendo de las últimas misiones, y gracias a esa conducción del compañero Víctor y la dirección clandestina de la época, logró salir el compañero Zorrilla, el compañero Insunza, el compañero Víctor Cantero y varios compañeros más. A tiempo. Si no, serían parte también de esta condición de desaparecidos. Una dirección que hace 50 años atrás, la dictadura determinó el exterminio del Partido Comunista de Chile, así como lo había hecho antes respecto al Partido Socialista, y antes respecto del MIR.
Y en el caso de los comunistas, lograron, solo en el año 76, detener y hacer desaparecer, y aún para ejecutar, sobre 90 compañeras y compañeros. Ese es un capital, quien sabe de Partidos, sabe que cuesta formar un cuadro.
Porque además de ellos, 92, 93 compañeras y compañeros, habían círculos directos que tenían que congelarse, que tenían que exiliarse, porque después de eso venía inmediatamente el otro vínculo. Llegamos a tener como 300 compañeros menos, dirigentes formados en la lucha por conquistar el gobierno popular, formados en la lucha durante el gobierno popular, formados en la lucha de empezar a organizar la resistencia como era el momento del 76. Entonces Víctor Díaz es mucho, Víctor Díaz López es mucho, en la vida nuestra.
A veces no se reivindica tan fuertemente a él, como veo aquí, sobrino del Checho Weibel, que fue, como empezó, hijo de Ricardo, como empezó esta razia contra los comunistas, en marzo. Veo a la sobrina Lenín Díaz, o sea, hay una familia cuyos cuadros dirigentes directamente relacionados con ello, lo dieron todo. Aquí vale la palabra todo.
Todo y todo y lo mejor. ¿Qué es lo mejor y todo que tiene una persona? Su vida. Y se la entregaron a la causa.
Entonces nos crean obligaciones que jamás olvidaremos, que siempre estarán presentes en nuestra formación y referencia, no solo política, sino también cultural. El compañero Víctor viene siendo recién joven militante de la experiencia de la ley maldita. Él estuvo en Pisagua por la ley maldita.
Y nosotros, lo decía el otro día un historiador o un constitucionalista en un evento que organizaron, organizamos los Partidos, pocas veces marcamos en los cuestionamientos a la debilidad del sistema democrático, algo que pasa como de largo, la ley maldita, mal llamada defensa de la democracia. Que persiguió solo a los comunistas. ¿Qué persona que no tenga corazón, que no tenga alma y que no tenga conciencia va a ser opción de militar en una fuerza política donde la posibilidad cierta, mediante nada, no hay guerra mundial, es el perseguido, relegado, excluido, exonerado de los trabajos, etc. y asesinado, que no sea saber que en el mundo uno también tiene un deber social, que es contribuir a que el derecho que otros tienen a pensar, también uno lo tenga, y el derecho a soñar otra sociedad y luchar por ella, también uno lo tenga. Y es lo que hacemos cuando reivindicamos la lucha por el socialismo, que sea una sociedad en beneficio de todo el país o de la inmensa mayoría. Eso es lo que está presente. En esta lucha tan desigual, pero había tanta convicción que me echan más perseguido a los comunistas, más convicción, compañero Víctor Díaz logró una frase que es la verdad absoluta. Podrán secar el mar con un balde de agua antes de terminar con los comunistas. Y eso es así. Porque tenemos mucha sabia, mucha fuerza, mucha mística, mucha energía que nos dejan nuestras compañeras y compañeros que en la práctica, en un momento como este, hablan de una fuerza, de cómo hay que poner con más decisión, pero con más tranquilidad y con más autoridad en el buen sentido, no con arrogancia, con toda la humildad, pero con autoridad. La existencia de la lucha de clases, de intereses contradictorios es el derecho que tenemos a tomar posición en esa lucha.
Porque pareciera que por decreto de arriba no existe y es como que los gerentes ganan lo mismo que los obreros, es como que las preocupaciones hoy día, cuando la desocupación alcanza el 9,5%, hace más de cinco años que no se dio una desocupación de este nivel, en la mujer es cerca del 12, en la juventud sobre el 22. Era una normalidad. Y hay que esperar, porque el señor Quiroz dice que esperemos, tranquilos.
Y él espera. Y las leyes que se hacen son para que ellos esperen o son de nuevo para cargar la falta de crecimiento del país. Un modelo que está hecho para que el segundo Chile, o el primero seguramente irá en ello, se enriquezca más y el abismo entre ricos y pobres sea más profundo.
No tenemos por qué aceptar que esa es la normalidad o que es ley divina. Existe la ley de los seres humanos, que son a favor de la humanidad. Todas y todos tienen derecho a alimentarse, a tener una vivienda, a acceder al servicio de salud, a tener educación. Son cuestiones que no podemos dejar de tener presente. Y eso en una convivencia sana va a incluir también la política de seguridad pública que favorezca el desarrollo de esa convivencia sana. Y no la política de seguridad pública que sea pretexto para criminalizar la lucha social o para afectar y atentar contra los derechos humanos. Ni un problema en lo primero y bajo ni una condición en lo segundo. Porque por más que este nuevo embajador viene a encaminar a Chile de parte de Estados Unidos qué es lo que tenemos que hacer en una intervención grosera que deja a la altura de la nada a las autoridades chilenas de hoy, por más que él determine, digamos, cómo camina y qué debemos hacer, nosotros somos soberanos. Ahí que se nos salga un poquito nuestra raigambre Mapuche, que fue capaz de estar bregando más de 500 años para impedir el sometimiento absoluto a la colonia española.
Organicémonos. Pero no aceptemos ese sometimiento que atenta contra la dignidad de las personas. Bueno, no quiero seguir alargando, pero creo que el día 12 de mayo de hace 50 años va a quedar para siempre en la cabeza nuestra de los que éramos sobrevivientes o convivíamos en la lucha en ese tiempo.
Me acuerdo como ahora, porque incluso la dirección donde era la casa de seguridad que usaba el compañero Víctor Díaz era el camino ahí en Las Condes hacia lugares que uno también ocupaba como dirigente o célula estudiantil y siempre pasábamos por ahí. Siempre, siempre, hasta acá. Estaba cerquita Colón, pero no era Colón.
Por tanto, era posible. Bueno, así fue. Imaginado en cada momento, en cada hora cómo fue, digamos, que se nos perdió por ese acoso fascista un contingente tan valiente, tan heroico, tan inteligente, tan sabio, tan constructor, tan democrático, tan justo como eran nuestros compañeros de las direcciones clandestinas del Partido a todo evento y en todo tiempo y también la que existió hace 50 años.
Víctor Díaz López, gran dirigente sindical, asumió su compromiso en un Partido de los trabajadores para ser mejor dirigente y servidor de la clase trabajadora, para nosotros va a estar siempre presente. Muchas gracias.
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