El presidente del Partido Comunista de Chile, Lautaro Carmona, dio a conocer las principales conclusiones del XI Pleno del Comité Central de la colectividad en declaraciones a Radio Nuevo Mundo, en el marco de una serie de encuentros territoriales iniciados con un ampliado de la RM en la CUT, así como en las comunas de Linares, Chillán y Concepción, donde se presentó la cuenta política ante la militancia.
Estas instancias, que convocaron a las estructuras intermedias del Partido, tuvieron como objetivo informar los contenidos del Pleno, intercambiar opiniones y proyectar las definiciones estratégicas hacia los territorios. En ese contexto, el timonel destacó la importancia de fortalecer el vínculo con las bases, señalando que “todos los dirigentes debemos vincularnos con la base partidaria”, relevando además el alto nivel de participación y despliegue político observado en las distintas comunas visitadas. El Pleno se desarrolló bajo la consigna “Organizar la fuerza, disputar el rumbo: el Partido a la ofensiva”, orientando el trabajo político del periodo.
En su análisis político, Carmona abordó el escenario nacional, marcado por el inicio del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, al que el Partido Comunista calificó como una administración con orientación regresiva en materia económica y social. En ese contexto, la colectividad definió el momento actual como uno de “resistencia estratégica”, orientado a organizar fuerzas para impedir la consolidación del proyecto de la derecha. En esa línea, criticó medidas como la reducción de impuestos a grandes empresas, los recortes presupuestarios, los despidos en el sector público y el traspaso del alza de los combustibles a las familias, advirtiendo que “el costo de la crisis lo siguen pagando las y los trabajadores, mientras los sectores más ricos se ven beneficiados”.
El XI Pleno puso especial énfasis en el impacto del alza del costo de la vida, señalando que el encarecimiento de los combustibles y la energía, en un contexto internacional marcado por conflictos y el aumento del precio del petróleo, tiene efectos directos en la inflación, el transporte y los bienes de consumo básico, lo que termina afectando con mayor fuerza a los sectores medios y populares. En ese contexto, se advirtió sobre una pérdida sostenida del poder adquisitivo y un deterioro de las condiciones materiales de vida de la población.
Frente a este escenario, el Partido Comunista planteó la necesidad de avanzar en medidas concretas que permitan proteger a las familias trabajadoras. Entre ellas, se mencionó la reposición de mecanismos de estabilización de precios de los combustibles, la implementación de ayudas económicas de emergencia, el fortalecimiento del seguro de cesantía, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, la eliminación de registros de morosidad para deudores en situación crítica y el impulso a políticas tributarias orientadas a gravar a los sectores de mayores ingresos. A esto se suma la propuesta de avanzar hacia un salario que garantice condiciones de vida dignas y evaluar mecanismos que permitan amortiguar el impacto de la inflación en compromisos financieros como créditos hipotecarios.
Junto con lo anterior, el XI Pleno incluyó una evaluación crítica del desempeño político reciente, particularmente en el ámbito electoral. En esa línea, se reconocieron avances en términos de representación institucional, valorando el resultado presidencial superior al 40% de la votación, aunque también limitaciones para traducir esos resultados en una mayoría social sostenida. El análisis advierte que no se logró interpretar plenamente el malestar existente en amplios sectores de la población, marcados por la precariedad, el endeudamiento, la inseguridad económica y la desconfianza hacia la política, incluyendo a sectores que, sin identificarse con la derecha, optaron por esas candidaturas como expresión de ese descontento.
En ese contexto, el Partido enfatizó la necesidad de fortalecer el trabajo de masas, profundizar la formación política, mejorar las capacidades comunicacionales y reforzar la articulación con organizaciones sociales, sindicales y territoriales, reconociendo también la importancia de disputar el sentido común en el escenario mediático. Asimismo, se planteó el desafío de comprender y vincularse con un nuevo sujeto político, más diverso y fragmentado, que expresa demandas concretas en torno a dignidad, seguridad, estabilidad y acceso a derechos.
Lautaro Carmona también abordó el escenario internacional, caracterizado por un aumento de las tensiones geopolíticas y una reconfiguración del orden global, lo que refuerza la necesidad de promover iniciativas de integración regional y de construir un movimiento amplio por la paz. En esa línea, el Partido reafirmó su compromiso con la solidaridad internacional y la defensa de la soberanía de los pueblos.
De cara al próximo periodo, el Partido Comunista definió como eje central de su acción política la defensa de las familias trabajadoras frente al alza del costo de la vida, junto con la construcción de una alternativa social y política amplia que permita disputar la conducción del país. Esto implica fortalecer la presencia en los territorios, el mundo del trabajo y los espacios institucionales, así como avanzar en la elaboración de un plan político estratégico que articule a las distintas fuerzas sociales y políticas.
Asimismo, se planteó la importancia de las actividades conmemorativas por los 50 años de la represión a las direcciones clandestinas del Partido durante la dictadura, como parte de la memoria histórica y política de la colectividad.
Finalmente, Carmona reiteró el llamado a la militancia a desplegarse activamente en los distintos frentes, tanto en la movilización social como en el trabajo territorial, destacando que el Partido enfrenta este nuevo escenario con la convicción de contribuir a la construcción de mayorías sociales y políticas que permitan impulsar transformaciones estructurales en beneficio de las grandes mayorías del país.
54,874 total views, 5 views today












