“COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS:
Antes de abordar el informe sobre la situación de Cuba, quiero hacer un par de referencias sobre temas que hoy están en la palestra pública y respecto de los cuales es necesario llevar con claridad la posición de las y los comunistas a la opinión pública, y especialmente al movimiento social y de masas.
Hace algunos momentos hemos rendido un justo homenaje a dos destacados dirigentes que entregaron su vida a tareas fundamentales del comunismo chileno. Primero, desde las filas de las gloriosas JJ.CC. y luego en el Partido, con un compromiso profundo en la lucha contra la dictadura y posteriormente, asumiendo importantes responsabilidades durante la transición.
Nos referimos al compañero Carlos Opazo, destacado dirigente campesino y miembro del Comité Central, y al compañero Isaac Aguirre, profesor que dedicó su vida a la lucha por la democracia, también miembro de nuestro Comité Central, y que se destacó en el trabajo sindical y en la ADP. Han partido dos cuadros cuyo principal aporte estuvo en el fortalecimiento de la influencia partidaria en la clase trabajadora.
Los desafíos y complejidades del proceso de UNIDAD.
En la lucha por las transformaciones en favor de la democracia y la justicia social, el Partido Comunista siempre se ha dispuesto a unir a todas y todos quienes estén comprometidos con propuestas de cambio.
Algunas precisiones necesarias: la unidad se construye en la diversidad y no exige que nadie renuncie a su identidad. Por el contrario, las particularidades de cada actor permiten un mayor alcance, precisamente por su amplitud.
La unidad se construye poniendo en el centro aquellos mínimos comunes que concitan la coincidencia de todas y todos quienes concurren a ella. Al mismo tiempo, alcanza su expresión más sólida cuando se forja desde la base y articula unidad política y social.
La unidad siempre se levanta desde contenidos concretos: mientras más representativa y urgente es una demanda, más cerca está de transformarse en un eje articulador de unidad.
La eficacia de la unidad será clave para enfrentar los desafíos del próximo gobierno.
Agenda inmediata
- Sábado 7 de marzo: homenaje a Gladys Marín.
- Domingo 8 de marzo: Día Internacional de la Mujer.
- Domingo 29 de marzo: homenaje a los compañeros Guerrero, Parada y Nattino.
Asimismo, no debemos olvidar el acuerdo del Décimo Pleno de diciembre de 2025, que dio inicio a la evaluación de la batalla político-electoral. En sus resoluciones se convocó a trabajar y reflexionar con un profundo sentido crítico y autocrítico, con la mayor autoexigencia, realizando este proceso desde la base y con el propósito de extraer las enseñanzas necesarias de batallas que nos exigieron al máximo.
Estimadas compañeras y compañeros:
Entre el 17 y el 22 de enero nos correspondió, junto a Juan Andrés Lagos, integrar la delegación que viajó a La Habana para sostener un intenso y fructífero intercambio con el Partido Comunista de Cuba.
Este encuentro se dio en un contexto marcado por la criminal ofensiva imperialista impulsada por Donald Trump y Estados Unidos, expresada, entre otros hechos, en la invasión a Venezuela el pasado 3 de enero y en las sucesivas amenazas contra otros países, con una odiosa direccionalidad particular contra Cuba. Esta intervención descarada tensiona definiciones que la CELAC estableció hace años por acuerdo de todos sus miembros: que América Latina y el Caribe son una zona de paz.
La situación de alerta, que advierte un peligro de mayor envergadura, concentra hoy toda nuestra atención.
En las distintas reuniones de trabajo se nos señaló: “Este es el momento más complejo de la historia de Cuba desde la Revolución, incluida la invasión a Playa Girón. Es uno de los peores momentos que ha vivido el proceso revolucionario”. Esta apreciación fue compartida por todas y todos con quienes nos reunimos.
Resulta irresponsable y oportunista que, en medio de esta criminal ofensiva imperialista, surjan declaraciones que, en los hechos, avalan los pretextos de Trump para invadir y arrasar con la Isla, tal como el propio imperio lo ha señalado en estos días.
Cuba tiene su propia democracia y su propia institucionalidad, sostenidas en un pueblo consciente y ampliamente participativo. Basta observar a un pueblo que es referencia mundial en científicos, profesionales, intelectuales, artistas y deportistas, portadores de valores de profundo humanismo y de una práctica solidaria con los pueblos del mundo. Allí destaca la brigada Henry Reeve, presente en distintos puntos del planeta donde han ocurrido catástrofes, incluido Chile.
Decimos con humildad: cada pueblo tiene derecho a autodeterminarse y a construir su sociedad de acuerdo con su historia, su idiosincrasia y su propia singularidad. No olvidamos que Cuba fue el último país en liberarse del colonialismo español.
El imperialismo, sin ninguna vergüenza, sostiene que, según su doctrina Monroe, América Latina es su “patio trasero” y le pertenece, pisoteando las convenciones consagradas a nivel internacional. Desde allí define escenarios de agresión:
- Que Cuba caiga por sí sola. Para ello siguen presionando y profundizando el bloqueo, buscando aumentar el deterioro hasta provocar un colapso. No cabe duda de que, incluidos los cambios de gobierno en distintos países, intentarán presionar para que en la Asamblea de la ONU aumente el número de votos junto a EE.UU. e Israel.
- La agresión militar directa, que permanece latente. Frente a ello, el pueblo cubano se prepara para el peor escenario. Una agresión significaría millones de muertos y un alto costo para Estados Unidos. Los imperialistas han estudiado la presencia de Cuba en misiones internacionalistas y conocen la capacidad profesional, el temple y la decisión combativa de los cubanos, dispuestos a defender su independencia, soberanía y dignidad.
La dirección del país otorga una gran importancia a la solidaridad internacional.
Sostuvimos intensas reuniones con el presidente de Cuba, compañero Miguel Díaz-Canel; con la viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal; con el compañero Roberto Morales, miembro del Buró Político y secretario de Organización del Partido; con Emilio Lozada, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; y con una nutrida delegación de la Asamblea Nacional del Poder Popular, encabezada por su presidente, compañero Esteban Lazo.
También conversamos con la periodista Katiuska Blanco, autora de importantes libros sobre la vida y el legado del Comandante Fidel Castro Ruz. Con ella, a propósito de los cien años de Fidel, proyectamos trabajar en eventos relevantes vinculados a ese hito para los pueblos y para la humanidad.
El presidente de Cuba nos recibió luego de la reunión que sostuvo con el ministro del Interior de Rusia y su delegación. Fue una conversación cálida y extensa, en la que el compañero Díaz-Canel recordó el impacto que tuvo en él y en su generación, siendo aún niños, el golpe de Estado en Chile y cómo el presidente Salvador Allende se inmoló en La Moneda.
Nos compartió que, cuando el general Raúl Castro visitó Chile en el marco de una visita oficial de Estado, solicitó al entonces presidente Sebastián Piñera poder acudir a La Moneda para rendir homenaje a Salvador Allende, solicitud que fue acogida. Así, la delegación cubana, encabezada por Raúl Castro, realizó un minuto de silencio en el lugar donde Salvador Allende se inmoló.
Asimismo, nos explicó que ya desde el año 2019 Cuba fue incorporada arbitrariamente a la lista de países supuestamente terroristas, una definición violenta y unilateral impuesta por Estados Unidos para intensificar todo tipo de sanciones y castigos.
En rigor, quien aplica el terrorismo es Estados Unidos. Eso va acompañado de una campaña de intoxicación mediática hegemónica que busca justificar atrocidades y disminuir las reacciones contrarias, incluso al interior del propio país norteamericano.
Hoy se incrementa el bloqueo y se presiona a México para impedir que el petróleo que ese país vende a Cuba llegue efectivamente a la isla. Por eso, en las últimas horas, han reforzado de manera totalmente descarada el bloqueo naval.
El efecto del cerco que interrumpió la cooperación con Venezuela es claro: desde el 3 de enero, Cuba dejó de recibir 40 mil barriles diarios de petróleo que provenían de ese país, en el marco de un convenio bilateral que incluía una importante asistencia médica de profesionales cubanos.
El presidente, la vicecanciller y los compañeros de la Asamblea Nacional y del Comité Central nos señalaron con mucha convicción que Cuba no quiere la guerra ni la violencia, y que hará todo lo posible por evitar que el imperialismo desate sobre la isla su criminal poderío militar. Sin embargo, dadas las circunstancias, se preparan para la peor de las variantes.
Las direcciones de esfuerzo en la actual situación son cinco:
- La defensa de la Patria pasa a ser la primera prioridad.
- Energía nacional: actualmente, con recursos propios, Cuba cubre solo el 50% de sus necesidades.
- Política alimentaria: enfrenta serias dificultades; cerca del 70% de los ingresos se destinan a la compra de alimentos.
- Exportaciones: también castigadas por la arbitraria inclusión en la lista de países que, según Estados Unidos, promueven el terrorismo.
- Servicios básicos: salud y educación resultan fuertemente afectados por esta situación.
El presidente Díaz-Canel reconoció la solidaridad del Partido Comunista de Chile, agradecimiento que fue compartido por los demás compañeros.
Como país, como izquierda y como Partido, tenemos que dar un salto en calidad y en cantidad en la solidaridad internacional, en todas las dimensiones que esta puede asumir. Es necesario que los desafíos de Cuba estén más presentes que nunca en la opinión pública nacional.
Cuba realiza todos los esfuerzos, en el marco de una verdadera economía de guerra, para enfrentar las tareas de defensa. Al mismo tiempo, continúa avanzando con el Plan de Desarrollo 2030 y se dispone a profundizar la rectificación iniciada por Fidel para superar desviaciones que pudieran afectar el proceso. Trabajan por asegurar alimentos para toda la población, evitar alzas de precios, mantener los ingresos y mejorar la calidad de los servicios de subsistencia, aun cuando enfrentan serias dificultades en materia de medicamentos, tecnologías aplicadas a la medicina y los múltiples boicots que el imperialismo y sus aliados ejercen contra Cuba.
Es en este contexto que la solidaridad debe incrementarse mucho más.
Cuba no tiene petróleo ni otros recursos que resulten de interés para el imperio. Pero Cuba es una referencia, y eso Trump lo tiene claro: hará todo por destruirla. Es una experiencia que Estados Unidos ha intentado derrotar históricamente, y hoy creen que llegó el momento de desplegar la mayor barbarie, sin importarles arrasar y destruir a un pueblo mediante la demencia armada solo porque no obedece sus dictámenes imperialistas.
Cuba no detendrá ninguno de sus programas de colaboración en salud en distintos países del mundo. En Venezuela hay cerca de 10 mil colaboradores cubanos en el área sanitaria, la mayoría mujeres. Incluso en un municipio gobernado por la derecha italiana, la derecha de Meloni, en Calabria, existen decenas de médicos y médicas cubanas, y esas autoridades locales reconocen y agradecen el aporte solidario de Cuba.
Cuba ha recibido en estos días un incremento de la solidaridad política y económica de países como China, Vietnam y Rusia, de manera especial. A ello se suman otras naciones como México, Brasil, India, Sudáfrica y Nigeria, que también movilizan apoyo solidario.
Expresamos nuestra histórica y profunda solidaridad con Cuba. Nuestros lazos son largos y éticos, forjados desde los primeros movimientos independentistas de nuestros pueblos.
Para el Partido Comunista de Chile, Cuba es una nación agredida por el imperialismo, que desarrolla un proyecto democrático, popular y socialista, con una participación y un protagonismo muy profundos del pueblo cubano. Esa es su principal fortaleza, y para nosotros es fundamental la defensa de ese proceso.
De Cuba también recibimos apoyo y solidaridad en momentos muy duros para el pueblo de Chile. Fue un respaldo marcado por el desprendimiento y la generosidad, entregado sin pedir nada a cambio. Y eso no lo olvidamos.
No olvidamos el apoyo a Salvador Allende, a la Unidad Popular, ni a nuestra querida Gladys Marín cuando luchaba por su vida y Cuba puso lo mejor de sí para ayudarla. Tenemos muy presente que esta hermandad siempre ha estado marcada por el pleno respeto a los caminos que ambos pueblos han recorrido para conquistar su independencia, su desarrollo y su soberanía. Precisamente por eso, estamos dispuestos a profundizar la solidaridad de pueblo a pueblo.
Compañeras y compañeros, a petición nuestra realizamos un simbólico homenaje a los 32 combatientes caídos en Venezuela en el cumplimiento del deber. Este se efectuó en el histórico cementerio de Colón, en La Habana, específicamente en el Panteón de los Caídos del Ministerio del Interior, sitio reservado para quienes han entregado su vida al servicio de la nación. Nos acompañó una delegación del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y del Partido Comunista de La Habana.
Rendimos homenaje al primer coronel Humberto Alfonso Roca Suárez, jefe de la guardia personal del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores. Oficial cubano de larga trayectoria en misiones de alto riesgo, quien horas antes señaló a sus subalternos que, en cumplimiento del deber, tendrían que pasar sobre su cadáver si alguien atentaba contra quienes debía custodiar.
Rendimos también homenaje al primer coronel Lázaro Evangelio Rodríguez Rodríguez, al teniente coronel Rodney Izquierdo Valdés y al capitán Yordenis Revé Cruza.
Un minuto de silencio.
¡Honor y gloria! ¡Hasta la victoria siempre!
Todas y todos entregaron sus vidas en la defensa del presidente Maduro y de su compañera. Combatieron hasta el final, con un armamento muy desigual, pero con plena conciencia y determinación de lo que hacían y de por qué lo hacían.
Lo hicieron junto a militares venezolanos, que también ofrendaron sus vidas por el presidente de Venezuela y su esposa.
En Venezuela, el gobierno y el pueblo de esa nación hermana han declarado HÉROES NACIONALES a los 32 cubanos que entregaron sus vidas. Lo mismo ha hecho la Revolución Cubana.
Cuando llegaron a Cuba los sobrevivientes y los restos de quienes fueron asesinados, el pueblo se volcó a las calles para recibirlos, tanto en La Habana como en otras ciudades donde fueron depositados sus dignos cuerpos.
A pesar de las intensas lluvias, más de dos millones y medio de cubanas y cubanos se volcaron a las calles, hicieron filas y marcharon en un país de poco más de nueve millones de habitantes. Esto ha fortalecido enormemente la unidad y la disposición de lucha y combate del pueblo de Cuba. No es ninguna exageración ni ficción: el jefe del imperialismo ha reiterado una y otra vez que su objetivo es destruir Cuba a cualquier precio.
Y la Revolución Cubana, junto a su pueblo, ha tomado la dura, noble y digna determinación de prepararse para ese escenario. Hacer todo lo posible por evitarlo, pero si llega la hora, estar dispuestos a lo que sea necesario para defender la soberanía, la independencia y la Revolución Cubana.
En las conversaciones, en diversos espacios e instancias, con la confianza de comunistas hermanos, se repite una convicción: “Si pretenden destruirnos, tendrán que matarnos a todos”.
¡Por la hermandad de los pueblos en la lucha antiimperialista!
¡En la lucha por la paz, adelante con la amistad y la solidaridad!
¡A elevar la coordinación y la unidad hasta vencer, siempre!
Lautaro Carmona
Presidente del Partido Comunista de Chile
27 de enero de 2026
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