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107 años de lucha junto al pueblo: Nuevo aniversario en el marco de la “Unidad para el Cambio”

Este 4 de junio se celebraron 107 años desde la fundación del Partido Comunista de Chile. Nacido como Partido Obrero Socialista en 1912, su inspiración e historia nace de la lucha contra el imperialismo y por la consecución de las legítimas reivindicaciones sociales del pueblo, siendo además un actor determinante y activo en el desarrollo de la vida republicana a lo largo de toda nuestra historia.

106 años PC: Una historia de lucha por la justicia social

El Partido Comunista de Chile está conmemorando 106 años desde su fundación. Época en la cual la explotación del salitre estaba en su auge y con ella también la más brutal y violenta explotación a sus trabajadores. En 1907 la muerte en la escuela Santa María de Iquique de más de tres mil trabajadores había sellado un ciclo caracterizado por el esfuerzo de organizar la rebeldía espontánea. El Partido Obrero Socialista (POS) nace en 1912 en un momento de reflujo del movimiento obrero y nace producto de la conciencia de un grupo de trabajadores que entendía que los métodos de lucha y formas de organización que se habían dado hasta ese momento eran inadecuados e insuficientes para enfrentar el gran poder de los propietarios de las salitreras (la mayoría de ellos ingleses) quienes además contaban con la complicidad de los gobernantes del Estado de Chile. Con el liderazgo de Luis Emilio Recabarren emprenden la tarea de liberar al proletariado chileno de la explotación, para lo cual es necesario un cambio social profundo y para esa condición  el trabajador debe tener su propia expresión política, un partido que represente sus intereses.

Esta organización política de los trabajadores buscó conocer la realidad a modificar y por eso a medida que maduraba fue haciendo suya la ideología marxista, como también se hizo internacionalista al corroborar las similitudes de condiciones de explotación de los trabajadores en el mundo, por lo que al producirse la revolución rusa la asumió como el camino para todos los explotados, y para integrarse a la organización internacional de todos los revolucionarios pasó a llamarse Partido Comunista de Chile en 1922. Y fue integrando paulatinamente el pensamiento de LENIN a su actuar. Pero ya antes de 1922 este partido político de trabajadores dirigía una Federación Obrera de Chile, acompañaba a una ácrata española, Belén de Sarraga predicando la igualdad de derechos de las mujeres a través del país, participaba con diferentes sectores sociales  organizando multitudinarias manifestaciones post Primera Guerra Mundial a través de las Asambleas Obreras de Alimentación Nacional y elegía  dos diputados en 1921, en alianza con “partidos burgueses más progresistas”  (entre ellos su líder, Luís Emilio Recabarren).

Y es así como se construyó este Partido marxista leninista, internacionalista y que en su quehacer político funde la movilización social con la representación institucional. Ser promotores de un cambio social profundo, revolucionario, sin duda nos ha significado grandes costos, los más lamentables, la vida entregada por mujeres y hombres a esta causa de liberación del ser humano. Analizado sin apasionamientos hemos sido gestores y partícipes de todos los grandes cambios que ha vivido nuestro país. Hemos adaptado nuestra línea política a las circunstancias del momento histórico, viviendo extensos períodos de exclusión y represión y es así como en determinados momentos hemos privilegiado la conducción del movimiento social, en otras la lucha electoral y en momentos hemos debido asumir formas agudas de enfrentamiento con los enemigos de clase, pero sin olvidar jamás lo que nuestro gran principio rector: estar vinculados a los sectores populares y representando políticamente sus intereses.

Y el Partido fundado por obreros del salitre hace 106 años sigue construyéndose, adoptando  las estructuras orgánicas más adecuadas para enfrentar cada etapa, contando siempre con una militancia consciente y  conductores notables como lo fueron Carlos Contreras Labarca, Ricardo Fonseca, Galo González, Luis Corvalan, Volodia Teitelboim, Gladys Marín o heroicos como Gilberto Jil, Secretario General del Partido desde el año 1925 el cual muere de tuberculosis y en total pobreza durante la dictadura de Ibáñez.

Este es el Partido que enfrenta en este siglo XXI el desafío de construir una sociedad socialista para nuestra patria, la cual manteniendo el universal principio de buscar la plenitud del ser humano, en su realización será genuinamente chilena, como decía el gran Mariategui “ ni copia ni calco” de otras realidades. En este  minuto, cuando la derecha consigue el gobierno con la aquiescencia de una mayoría ciudadana, la tarea es sin duda defender que los avances logrados no sean desconocidos, pero principalmente en seguir avanzando en ideas y propuestas para en esta etapa histórica democratizar Chile, no exclusivamente en una dimensión política( Nueva Constitución) sino también social ( sociedad de derechos básicos garantizados – salud, educación etc), económica ( distribución de la riqueza, uso de recursos naturales de propiedad común), cultural (superar la ideología patriarcal por ejemplo) Para eso no basta estar inserto en el movimiento popular, necesitamos incidir en él, reverdecer el legado de Recabarren quien con menos recursos que los que hoy nosotros contamos asumió que más allá de las formas, lo central en la lucha por el poder, era Politizar al proletariado.

Por Juan Gajardo López, Encargado Nacional de Organización, miembro Comisión Política.

106 Años PC: Construyendo un Chile más justo y preparando el gran acto homenaje del 10 de junio en el Caupolicán

Hace 106 años, un 4 de junio, una treintena de obreros encabezados por Luis Emilio Recabarren y con la presencia de Teresa Flores, dirigenta sindical y feminista, fundaron en Iquique el Partido Obrero Socialista, que 10 años después cambiaría su nombre al de Partido Comunista de Chile.

Nuestro nacimiento e historia han estado determinados por la defensa de los intereses populares, la lucha contra la injusticia y la construcción de una sociedad sin explotación.

La lucha democrática del pueblo ha permitido a los trabajadores, sus organizaciones y nuestro partido, ser parte de gobiernos transformadores en tres ocasiones: el Frente Popular, la Unidad Popular y la Nueva Mayoría, que significaron importantes avances en derechos sociales, democratización y soberanía y que son parte fundamental de la historia de Chile.


En estos 106 años hemos debido enfrentar persecuciones, proscripciones y los horrores del terrorismo de Estado de la dictadura de Pinochet. Nuestra vocación siempre ha sido luchar por la profundización de la democracia, su defensa y recuperación, al punto que muchos de los nuestros han dado su vida por ello.


Las luchas de trabajadoras y trabajadores, de los pueblos originarios, de estudiantes, feministas, LGBTI, por la defensa del medioambiente, por una nueva Constitución y tantas otras, son las que dan sentido a nuestro accionar político.


Al cumplir #106añosPC queremos sobre todo agradecer a cada chileno y chilena que ha confiado en nosotros, que nos ha hecho parte de sus luchas, que nos ha votado para representarlos, que nos ha permitido sobrevivir ocultándonos en sus casas durante la dictadura, que firmó por nuestra legalidad y que hoy nos posiciona como el partido con más militantes en Chile. A nombre de las y los comunistas de Chile, les damos extendemos nuestra más sincera gratitud.


Por último, queremos invitarlos al gran acto aniversario “Héroes y Heroínas del Pueblo”, un homenaje que realizaremos el próximo domingo a las 10 horas en el Caupolicán a los más de 500 comunistas, hombres y mujeres que han dado su vida por la democracia. (Tomado del muro de Facebook del compañero presidente Guillermo Teillier del Valle).

La formación del Partido Comunista de Chile: 106 años de historia y lucha

(Un aporte de Luis E. Aguilera). La formación del Partido Comunista de Chile (PCCh) se remonta al año 1912, cuando Luis Emilio Recabarren junto a un grupo de obreros salitreros y Teresa Flores, fundan el Partido Obrero Socialista (POS).

Diez años después y luego de un proceso de maduración política y orgánica, el 2 de enero de 1922 se funda el Partido Comunista de Chile, incorporándose a la Internacional Comunista.

El desarrollo inicial del PCCh fue en una época turbulenta, caracterizada por una fuerte crisis social y política, Recabarren observa en la clase obrera y campesina la necesidad de la toma del poder y la construcción del socialismo, excluyendo cualquier reformismo e incorporando la radicalización del rol del proletariado.

Recabarren en ese entonces trabajaría por la solidez y consolidación del PCCh, tanto en su organización como en sus planteamientos políticos para el socialismo chileno, hasta 1927.

La primera clandestinidad.

Bajo la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, apoyado por la oligarquía, se ejerció la primera persecución contra las y los comunistas. Se clausuró la prensa del partido y los militantes empezaron a ser encarcelados y relegados a Isla de Pascua. Otros muchos fueron asesinados.

En 1933, terminada ya la clandestinidad, el Partido experimenta un gran avance en su maduración política. Se hacen esfuerzos por enfocar de manera científica el problema de la Revolución Chilena. Se inicia una política de alianzas amplias. Gracias a estos elementos, el PCCh logra una gran influencia política y de masas a nivel nacional, llegando al Gobierno.

El Frente Popular. Pedro Aguirre Cerda.

Pedro Aguirre Cerda, en 1938 triunfa el Frente Popular, con Pedro Aguirre Cerda a la cabeza. El papel de las y los comunistas fue decisivo, siendo un aporte en el triunfo de PAC a través de la difusión de la mística e ideas del programa de gobierno. Si bien el Partido Comunista de Chile  no formó parte del gobierno, se comprometió a apoyarlo desde afuera, conduciendo el Frente en las calles y sumando más fuerzas.

Gabriel González Videla y su traición. La segunda clandestinidad.

Gabriel González Videla, candidato del Partido Radical, se presenta como izquierdista y partidario de los cambios. Ante la ausencia de otros candidatos progresistas, el Partido Comunista de Chile resolvió apoyar al caudillo radical.

El PC por primera vez ingresó al gobierno, participando con tres ministros. Desde allí se hizo el esfuerzo de llevar el programa a la realidad y a la práctica, a través de la lucha de masas, lo que conllevó una elevación del prestigio e influencia entre la clase obrera. A causa de estas circunstancias y alarmados por los más conservadores, Videla excluye a los tres ministros del gobierno. A esto se le suma la promulgación de la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, conocida como la Ley Maldita, la que coloca en la ilegalidad al Partido Comunista y el inicio de una persecución en contra de la clase obrera.

El frente del Pueblo.

En plena clandestinidad, en 1952 se celebran elecciones presidenciales, en la que Salvador Allende se presentaba como la carta apoyada por los sectores populares y la clandestinidad del Partido Comunista de Chile. Junto a una parte del PS, se formó el Frente del Pueblo. A pesar de los esfuerzos, el caudillo Ibáñez del Campo ganaría las elecciones, gobierno que posteriormente quedaría sin apoyo político y fracasaría rotundamente.

La urgencia para el Partido Comunista de Chile  era tal que en su décimo congreso se definió la necesidad de conformar un frente y un gobierno que combatiera a la oligarquía y las influencias del imperialismo norteamericano.

Recuperación de la legalidad.

En 1958 el PC recupera su legalidad. Se forma el Bloque de Saneamiento para democratizar la vida política al país y devolviéndole sus derechos electorales a las y los comunistas.

En ese mismo año, se forma el Frente de Acción Popular (FRAP), el que levantó la candidatura de Salvador Allende por segunda vez, logrando un amplio apoyo de las masas populares. El triunfo de un candidato popular y de un bloque dirigido por la clase obrera era una posibilidad. Sin embargo Jorge Alessandri, candidato de la derecha, triunfaría.

En 1964 el FRAP nuevamente iría con Allende a la disputa presidencial, fracasando ante la recién fundada Democracia Cristiana (DC) que, con Eduardo Frei Montalva, encabezaría una dura contienda comunicacional y propagandística, apoyada por la CIA, en contra del FRAP y evitar el surgimiento de un gobierno de corte socialista. Eduardo Frei finalmente ganaría las elecciones, en donde enfrentaría un país cada vez más agitado y con una profunda crisis social.

La unidad Popular.  Salvador Allende.

Salvador Allende, en el XIV Congreso del PC, ya se hacía patente el fracaso de las medidas planteadas por la DC en su gobierno, como también las continuas derrotas del FRAP ante las fuerzas oligárquicas. Para esto se propuso que el Frente fuera más amplio, sumando así fuerzas social demócratas, del MAPU y otros, lo que dio paso a la elaboración de un programa de gobierno antiimperialista y antiolagárquico. Se formaba la Unidad Popular.

El triunfo en 1970 encabezado por la UP y Salvador Allende, constituyó la materialización de la política del PC. Por primera vez, el pueblo llegaba a ser gobierno.

Si bien el inicio del gobierno fue prometedor, logrando grandes avances en cuanto a reformas sociales y económicas, como la nacionalización de las riquezas básicas, las fuerzas desestabilizadoras del imperialismo mermaron el progreso a través del boicot y el sabotaje, creando un ambiente de inseguridad y guerra psicológica en el país. Las capas medias de la sociedad fueron restándose del apoyo al gobierno popular, como también los militares más reaccionarios.

Hubo serios y dedicados intentos a seguir manteniendo viva la flama de la Unidad Popular, muchos de ellos encabezados por el Partido Comunista y sus frentes de masa como la CUT. Las y los comunistas de Chile se la jugaron el todo por el todo para el cumplimiento cabal del programa y de los avances sociales.

A pesar de los esfuerzos, el imperialismo norteamericano, la sedición de las Fuerzas Armadas a la oligarquía y a la CIA y todos los esfuerzos desestabilizadores truncaron el sueño del pueblo chileno, desatando el Golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973.

Con la caída del gobierno popular, comenzaba la tercera clandestinidad del Partido Comunista de Chile.

El régimen militar (1973-1990) fue particularmente complejo para los militantes comunistas, pues sufrieron persecución, detenciones, desapariciones forzadas, muerte y muchos de ellos debieron partir al exilio. A pesar de este duro contexto, se inició su reorganización en la clandestinidad.

En agosto de 1977 se realizó el primer Pleno del Comité Central del partido, donde se analiza la coyuntura política, iniciándose un cambio estratégico que proponía “todas las formas de lucha contra la dictadura”. Esta política se hizo oficial en 1980, e incluía una política de corte militar o armado.

Bajo esta estrategia, durante esa década de 1980 formó parte importante de las jornadas de protesta y de la movilización social opositora. A fines de la década, el partido no ingresó a la Concertación de Partidos por la Democracia, siendo uno de los últimos grupos que llamó a votar NO, en el plebiscito del 5 de octubre de 1988, que definió el fin del régimen militar.

Después del retorno a la democracia, entre 1990 y 2014, el partido fue opositor a los diferentes gobiernos, no logrando tampoco representación parlamentaria. A pesar de eso, en diciembre de 1989 apoyó la candidatura de Patricio Aylwin Azócar, apoyado por la Concertación de Partidos por la Democracia.

Entre el 11 y el 15 de agosto de 1994 el XX Congreso Nacional, el cual eligió un nuevo Comité Central, siendo electa como Secretaria General Gladys Marín, quien fue reelegida en el XXI Congreso del partido realizado entre el 15 y el 18 de octubre de 1998.

En 1998, Gladys Marín fue nombrada candidata para las elecciones presidenciales de diciembre de 1999.

En 2005, tras la muerte de Gladys Marín, el IX Pleno del Comité Central eligió presidente al hoy diputado por el Distrito Nº 13 Guillermo Teillier.

A fines de la década del 2000, se gestó un acercamiento a la centro-izquierda. En junio de 2009, se gestó un pacto electoral contra la exclusión entre el Juntos Podemos Más y la Concertación de Partidos por la Democracia lo cual permitió que presentara candidatos en lista conjunta.

Como consecuencia de ello, en las elecciones parlamentarias de 2009, el partido obtiene 3 diputados, marcando el retorno al Congreso Nacional desde 1973.

Desde abril de 2013, pasó a formar parte de la coalición política Nueva Mayoría y en noviembre de ese año, apoyó la candidatura presidencial de Michelle Bachelet Jeria. En las elecciones parlamentarias de 2013 sumó 3 diputados a su bancada, con lo cual completa un número de 6 parlamentarios.

Durante el gobierno de Michelle Bachelet Jeria (2014-2018), el partido regresa a ocupar cargos ministeriales.

En el marco de nuestros 106 años: El legado feminista de Luis Emilio Recabarren

 

(Vía eldesconcierto.cl / memoriachilena.cl) La importancia de la educación en la mujer y su rol clave como ente político en la transformación social, eran parte del ideario de Luis Emilio Recabarren, fundador del Partido Comunista y político clave en la lucha obrera chilena, nacido un 6 de julio de 1876.

10 de junio: En los 106 años homenaje a las y los militantes que entregaron su vida por la democracia

El acto de los 106 años de nuestro Partido es de conmemoración y memoria; es un actuar que debemos hacer cada día, renovando nuestro compromiso con la lucha por verdad y justicia plena, por el respeto absoluto de los derechos humanos como condición democrática y para una real convivencia en la diferencia en una sociedad sana. La humanidad en su conjunto ha dictado que los crímenes de lesa humanidad no prescriben, no se pueden amnistiar y los condenados por violar los derecho humanos no pueden tener beneficios carcelarios, porque no son simples delincuentes.

Es en este contexto que homenajearemos a las y los militantes comunistas que entregaron su  vida en la lucha por la libertad, la democracia y contra la dictadura. A quienes se le otorgará de manera póstuma el mayor reconocimiento que entrega nuestro partido: La medalla Luis Emilio Recabarren.

Este solemne acto se llevará a cabo el día 10 de junio, a las 10 horas en el Teatro Caupolicán, ubicado en calle San Diego Nº 850, Santiago. Nadie se queda en casa.